UN JEFE DIFÍCIL.
UN JEFE DIFICIL:
¿Gran maestro o una razón para cambiar de empleo?.
Por William Gaber

Sonó el teléfono y era una amiga con quien he compartido consejos a lo largo de nuestra historia tanto en la vida personal como en la profesional. Contesté y pensé por un momento que algo realmente grave había ocurrido, María (Cambio el nombre para no perder una amistad) lloraba y me trataba de explicar la causa de sus desgracias en los últimos años… SU JEFE.
Mi amiga llegó a trabajar a la Ciudad de México a través de una oferta de una importante empresa en la que trabajaba, y quien la promovió por su extraordinario desempeño en la ciudad donde se contrató con ellos como gerente de área.
Al llegar a la Ciudad de México y encontrarse con un estilo de vida muy diferente, una forma de comunicarse distinta y ciertamente una dimensión de las operaciones de su empresa mucho mayor de lo que estaba acostumbrada, María hizo lo que lo que cualquier ser humano hubiera hecho por instinto: Resistirse al cambio. Encontraba difícil de entender porque su nuevo jefe requería las cosas de determinada manera y no confiaba automáticamente en que su equipo haría las cosas a la perfección, “como siempre las ha hecho”.
Mucha gente se encuentra en esta situación al ingresar a un nuevo mercado laboral, en particular si se trata de uno tan exigente y competido como el de la ciudad de México, ¿la solucion?: Conocéte a ti mismo.
Los tropiezos y dificultades son muchos, cada jefe presenta un nuevo reto: ¿una personalidad difícil?, ¿no comunicaba expectativas adecuadamente?, ¿no retroalimenta al equipo?, ¿pasa mucho tiempo ausente?, ¿cambiaba el rumbo de las decisiones sin previo aviso?, etc.
Ante situaciones de esta naturaleza nuestras opciones son dos, aprender algo de la situación difícil que tenemos enfrente (crecer siempre cuesta trabajo) o esquivar la dificultad y buscar un nuevo empleo.
Mi consejo: Entrale al reto!, Confía en que tú jefe por alguna razón sensata pide las cosas de una manera específica, comunicate con tu equipo y decidete a aprender. Lograr los resultados solicitados te llevara a una linea de comunicación mas directa y confiada pavimentando el camino para tu crecimiento profesional. Desarrollar habilidades de comunicación adecuadas, ser capaz de reconocer que no sabemos todo, adaptarnos a entornos distintos, ser capaces de relacionarnos a cualquier nivel de la organización, saber defender nuestro punto de vista y saber que batallas pelear, son sólo algunas de las muchas competencias que un ejecutivo debe de aprender a lo largo de su carrera para “esquivar las dificultades”.
Tal vez no obtengas los resultados deseados (existe la posibilidad de que tu Jefe sea incompetente), pero seguramente tendrás las herramientas necesarias para integrarte con mayor facilidad a un nuevo equipo de trabajo en caso de renunciar. Recuerda que siempre habran retos y jefes imposibles, afotunadamente tambien grandes amigos para apoyarte en tiempos de crisis. Buena suerte!.





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